
Ya llegan los Oscars y gracias a Dios terminarán las charlas, debates y apuntes sobre todo lo referente a los nominados. A pesar de que quedan algunos días para seguir hablando de directores, actores y demás he decidido cerrar el tema por ahora y abocarnos a otro más atractivo; bueno al menos para mí: la ROAD MOVIE.
Se llama así a esas películas que teniendo un viaje como trasfondo, por lo general en auto en una carretera por supuesto, se desarrolla en diferentes escenarios con situaciones más bien episódicas, a modo de obstáculo por sortear, donde el o los protagonistas terminan siendo diferentes de lo que son cuando comienzan dicho peregrinaje Relacionadas abiertamente con la tradición literaria del viaje iniciático se mezclan en este género la metáfora clara de los viajes que se nos presentan en la vida, las transiciones, y el famoso “conócete a tí mismo” a las puertas de Delfos. Dentro de la literatura clásica suele establecerse La Odisea como punto antecedente de este tipo de films, no obstante si nos focalizamos meramente en la industria cinematográfica diríamos que nacen en los años 30 o 40 del star system de Hollywood cuando la indutria automotriz estaba en auge y poseer un automóvil era signo de jerarquía y porqué no de aventura (no todos podían poseer uno típico descapotable para volar pañuelo al viento en plena carretera), sin embargo como género en sí que crecería con los años se desarrolla en los '60 con películas como Rebelde sin causa, Salvaje, Bonnie and Clyde e Easy Rider. Así como en el Bildungsroman, el viaje revela al héroe algo sobre sí mismo en lugar de sobre el lugar al que ha llegado, lo importante es el proceso no el destino. Este es una especie de excusa para poder desarrollar la personalidad o morir en el intento. Como describía Sam North este tipo de género: “ La ironía de las road movies es que parte el débil, pero sólo sobrevive el fuerte”.
La existencia de un conductor y una carretera no hace de una película una road movie; pero desde el más profundo al más banal de los argumentos, toda road movie tiene elementos en común: personajes que se embarcan en un viaje, episodios de superación, desarrollo de la propia personalidad tras un auto conocimiento nuevo, etc. También apunta que “estas personas que escapan a menudo tienen un coraje y determinación que nunca sabían que tenían (…) Las Road Movies tratan después de todo sobre la búsqueda de la Utopía...”
Hoy día no necesariamente se plantean específicamente con la participación de una carretera y un automóvil. Hoy ha evolucionado bajo la impronta que describían en la novela On the road, antecedente también de este género. Estar en marcha, moverse. La marca del viaje como forma de evolución. Y si bien muchas películas podrían formar parte de una inmensa lista de road movies (Thelma y Louise, Un mundo perfecto, Caballos salvajes, Una historia sencilla, El perro, historias mínimas, etc.), hay una que me encantaría destacar: O'Brother where are thou?, Dónde estás hermano?, de los justamente hermanos Coehn. Si bien muchos aplican la idea de que la película parecería ser demasiado localista y referida puntualmente a una época específica de los Estados Unidos para poder ser entendida cabalmente por cualquier mortal, lo cierto es que para el ojo preparado no nos cuenta otra que la mismísima Odisea de Homero. Con una versión hiper libre, eso sí, pero con constantes alusiones al argumento y la línea de la obra literaria.Quizá por ese localismo fue que en Cannes apenas tuvo un cálido acogimiento cuando en realidad por lejos diría que es la mejor película de los Cohen.
Tres convictos huyen de la cárcel (George Clooney, John Turturro, Tim Blake Nelson) para buscar un inmenso botín escondido. En el camino surgirán descabelladas situaciones: conocen a un famoso bandido depresivo y neurótico, serán estafados por un John Goodman simpático y comprador, serán seducidos por sirenas del '30 y hasta ganarán popularidad tocando en una radio la única canción que saben.Realmente más allá de gustar o no de las road movies, no se pierdan este film que es de culto.
Se llama así a esas películas que teniendo un viaje como trasfondo, por lo general en auto en una carretera por supuesto, se desarrolla en diferentes escenarios con situaciones más bien episódicas, a modo de obstáculo por sortear, donde el o los protagonistas terminan siendo diferentes de lo que son cuando comienzan dicho peregrinaje Relacionadas abiertamente con la tradición literaria del viaje iniciático se mezclan en este género la metáfora clara de los viajes que se nos presentan en la vida, las transiciones, y el famoso “conócete a tí mismo” a las puertas de Delfos. Dentro de la literatura clásica suele establecerse La Odisea como punto antecedente de este tipo de films, no obstante si nos focalizamos meramente en la industria cinematográfica diríamos que nacen en los años 30 o 40 del star system de Hollywood cuando la indutria automotriz estaba en auge y poseer un automóvil era signo de jerarquía y porqué no de aventura (no todos podían poseer uno típico descapotable para volar pañuelo al viento en plena carretera), sin embargo como género en sí que crecería con los años se desarrolla en los '60 con películas como Rebelde sin causa, Salvaje, Bonnie and Clyde e Easy Rider. Así como en el Bildungsroman, el viaje revela al héroe algo sobre sí mismo en lugar de sobre el lugar al que ha llegado, lo importante es el proceso no el destino. Este es una especie de excusa para poder desarrollar la personalidad o morir en el intento. Como describía Sam North este tipo de género: “ La ironía de las road movies es que parte el débil, pero sólo sobrevive el fuerte”.

La existencia de un conductor y una carretera no hace de una película una road movie; pero desde el más profundo al más banal de los argumentos, toda road movie tiene elementos en común: personajes que se embarcan en un viaje, episodios de superación, desarrollo de la propia personalidad tras un auto conocimiento nuevo, etc. También apunta que “estas personas que escapan a menudo tienen un coraje y determinación que nunca sabían que tenían (…) Las Road Movies tratan después de todo sobre la búsqueda de la Utopía...”
Hoy día no necesariamente se plantean específicamente con la participación de una carretera y un automóvil. Hoy ha evolucionado bajo la impronta que describían en la novela On the road, antecedente también de este género. Estar en marcha, moverse. La marca del viaje como forma de evolución. Y si bien muchas películas podrían formar parte de una inmensa lista de road movies (Thelma y Louise, Un mundo perfecto, Caballos salvajes, Una historia sencilla, El perro, historias mínimas, etc.), hay una que me encantaría destacar: O'Brother where are thou?, Dónde estás hermano?, de los justamente hermanos Coehn. Si bien muchos aplican la idea de que la película parecería ser demasiado localista y referida puntualmente a una época específica de los Estados Unidos para poder ser entendida cabalmente por cualquier mortal, lo cierto es que para el ojo preparado no nos cuenta otra que la mismísima Odisea de Homero. Con una versión hiper libre, eso sí, pero con constantes alusiones al argumento y la línea de la obra literaria.Quizá por ese localismo fue que en Cannes apenas tuvo un cálido acogimiento cuando en realidad por lejos diría que es la mejor película de los Cohen.

Tres convictos huyen de la cárcel (George Clooney, John Turturro, Tim Blake Nelson) para buscar un inmenso botín escondido. En el camino surgirán descabelladas situaciones: conocen a un famoso bandido depresivo y neurótico, serán estafados por un John Goodman simpático y comprador, serán seducidos por sirenas del '30 y hasta ganarán popularidad tocando en una radio la única canción que saben.Realmente más allá de gustar o no de las road movies, no se pierdan este film que es de culto.


