
En una época donde parecería que el cine solo apuesta a la renovación con el 3D, Hayao Miyazaki nos trae la historia de Ponyo en acuarela y pastel. Un cuento maravilloso, como sólo él sabe contarnos, donde el cuento clásico de la sirenita puede verse en la base pero con la mirada siempre dulce, atenta y, esta vez, simple de este gran realizador.
Sosuke, un niño de apenas 5 años ( y a quien Miyazaki ha dado vida basandose en su propio hijo cuando tenía esa edad, dicen), vive con su madre en una bellísima casa en un acantilado. Un día en que se disponía a navegar su pequeño barco de juguete encuentra un pececillo medio muerto de quien se encariñará y bautizará como Ponyo en relación a su aparente carácter mágico que el niño ya puede testimoniar tras la curación de un dedo lastimado. Dicen que durante la filmación Hayao no paraba de escuchar "La Valquiria" de Richard Wagner lo cual nos explicaría un poco el verdadero nombre del personaje: Brunilda, hermana mayor de las valquirias en la ópera.
Si bien el film es un verdadero continente de símbolos y virtudes que no sólo engrandecen al clásico cuento, su estilo es netamente mucho más infantil que sus otras producciones. Un verdadero relato inocente, mágico y que contiene ingredientes ,diría ,que hasta didácticos en lo que se refiere al agua como fuente de vida, el equilibrio de la naturaleza y el amor como sacrificio. Amar a los hijos en este caso, es dejarlos libres, confiar, verlos partir pero felices.
Visualmente es indudable las pautas poéticas con las que siempre nos seduce Miyazaki, no obstante diría que esta vez la simpatía de Ponyo, su ingenuidad, su bondad así como la grandeza, valentía y casi madurez de Sosuke hacen el todo magnífico de un film pausado y, repito, sencillo en comparación, por ejemplo, a El increíble castillo vagabundo, film del que todavía siento especial predilección entre todas las de este realizador. Sin duda, viendo las reacciones de los pocos niños de la sala a la que fui con mi familia (incluídas las de mi hija) este film es garantía de emoción y fascinación para el público infantil que esta vez se sentirá más cercano al estilo narrativo, sobretodo los más pequeños. Los más creciditos, entre los que me incluyo, quizá pecamos de la comparación siempre presente con otras obras.
La banda de sonido, de Joe Hisaishi, es también de destacar. Un magnífico embeleso que deja marca en cada escena y acompaña inmejorablemente esta historia cautivadora, mágica y entretenida.
Con qué me quedé: con la ingenuidad y atractivo de Ponyo y la belleza sin igual de su madre.
Sosuke, un niño de apenas 5 años ( y a quien Miyazaki ha dado vida basandose en su propio hijo cuando tenía esa edad, dicen), vive con su madre en una bellísima casa en un acantilado. Un día en que se disponía a navegar su pequeño barco de juguete encuentra un pececillo medio muerto de quien se encariñará y bautizará como Ponyo en relación a su aparente carácter mágico que el niño ya puede testimoniar tras la curación de un dedo lastimado. Dicen que durante la filmación Hayao no paraba de escuchar "La Valquiria" de Richard Wagner lo cual nos explicaría un poco el verdadero nombre del personaje: Brunilda, hermana mayor de las valquirias en la ópera.
Si bien el film es un verdadero continente de símbolos y virtudes que no sólo engrandecen al clásico cuento, su estilo es netamente mucho más infantil que sus otras producciones. Un verdadero relato inocente, mágico y que contiene ingredientes ,diría ,que hasta didácticos en lo que se refiere al agua como fuente de vida, el equilibrio de la naturaleza y el amor como sacrificio. Amar a los hijos en este caso, es dejarlos libres, confiar, verlos partir pero felices.

Visualmente es indudable las pautas poéticas con las que siempre nos seduce Miyazaki, no obstante diría que esta vez la simpatía de Ponyo, su ingenuidad, su bondad así como la grandeza, valentía y casi madurez de Sosuke hacen el todo magnífico de un film pausado y, repito, sencillo en comparación, por ejemplo, a El increíble castillo vagabundo, film del que todavía siento especial predilección entre todas las de este realizador. Sin duda, viendo las reacciones de los pocos niños de la sala a la que fui con mi familia (incluídas las de mi hija) este film es garantía de emoción y fascinación para el público infantil que esta vez se sentirá más cercano al estilo narrativo, sobretodo los más pequeños. Los más creciditos, entre los que me incluyo, quizá pecamos de la comparación siempre presente con otras obras.
La banda de sonido, de Joe Hisaishi, es también de destacar. Un magnífico embeleso que deja marca en cada escena y acompaña inmejorablemente esta historia cautivadora, mágica y entretenida.
Con qué me quedé: con la ingenuidad y atractivo de Ponyo y la belleza sin igual de su madre.
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Sorprendente esta película, coincido con todo lo que decís en el post. Es maravilloso el mundo que construye Miyazaki, donde niños y adultos comparten la magia y no se cuestionan su existencia, donde no existen villanos cuya muerte obligue al equilibrio moral del universo, donde lo didácitoc y el mensaje (si existe) es una consecuencia verdadera de las emociones en juego, y no al revés. "Un cuento maravilloso", nada más exacto.
ResponderSuprimirSaludos.
Que bueno!!! Yo todavia no la veo, pero tengo muchas ganas!!! Y esta si la voy a ver con mi hija!!! (A propósito vi Caroline y no me gustó tanto ;-( )
ResponderSuprimirY tambien me anoto tu favorito de este director (cuanto cine me falta ver!!!)
Besos!!
¡Que gran y maravillosa obra maestra! Te leo ;)
ResponderSuprimirSÍ!! realmente la disfruté mucho.
ResponderSuprimirDialoguista, te recomiendo la del INcreible castillo vaganundo, es preciosa.
Cinemagníficus, Hernán, gracias por pasar!! sean bienvenidos!
Coincido al 100% en todo. Ojalá los americanitos la tengan en cuenta para el Oscar al film animado.
ResponderSuprimirCon Ponyo ha pasado algo curioso: todo el mundo está encantado con el film, pero nadie le ha cedido un 10 en el cineranking. Creo que el recuerdo de Chihiro y el Castillo Ambulante está aún muy presente, aunque Ponyo no es para nada un film menor. Espero tu nota de Ponyo, jj!
Saludos Pabela!
Coincido contigo, compa Pabela, y con el resto de comentaristas, acerca de la valoración de esta extraordinaria cinta; nada que ver con las corrientes imperantes en el cine de animación que actualmente se factura en la cabeza del imperio (es decir, U.S.A.), pero, aún así, de un nivel impresionante. Me gustó mucho (y a mi peque, más aún...).
ResponderSuprimirUn fuerte abrazo y buena semana.
jaja. Es una maravilla. Pero sobre darle un 10 creo que es eplipsada por la filmografia del director, y en mi opinion Ponyo es su peor pelicula. Imaginaros como tienen que ser las demas jaja.
ResponderSuprimirXavier, por mi parte si ampliarán como dicen las nominaciones seguramente entrará pero a la vista de cuánto está apostando hollywood al 3D dudo que realmente la premien, es una pena.
ResponderSuprimirManuel, exactamente. A mi hija le fascinó y ahoran anda como loca pidiéndome un pez rojo! jajajaja.
Redna, no le puse 8 porque sigo insistiendo que de Miyazaki me quedo aun con El increíble castillo vagabundo. Pero me hiciste acordar que no había puesto la nota (por lo del cineranking!!) jejeje.
Otra que tengo muchas ganas de ver y aun no lo he podido hacer...
ResponderSuprimirY es que con esas notas de la comunidad bloggera no hay quien se resista...
Saludos ;)