viernes, noviembre 20, 2009

Alexis Tioseco, todo un verdadero cinéfilo!


Alexis Tioseco era un periodísta cinematográfico filipino. Vivió mucho tiempo en Canadá y luego volvió a su tierra natal donde comenzó a adentrarse en el mundo del cine de forma profesional. Lamentablemente en Septiembre, él y su pareja fueron hallados muertos...pero nos ha dejado por suerte un manifiesto de amor al cine sensacional, "La carta que me gustaría leerte en persona", dedicada en realidad a Nika, su pareja pero donde se entrecruzan el amor por ella y por el 7mo arte.
Personalmente no conocía la existencia de Alexis pero hoy di con su carta que me gustaría compartir con ustedes porque es fascinante, porque representa muchas de las cosas que muchos cinéfilos sentimos y porque está escrita con criterio y mucho corazón. Lo que comparto a continuación es una parte de la carta, la que más me ha llegado. Tómense unos 10 minutitos para leerla porque vale la pena.

"Nunca quise ser crítico de cine. Hasta el día de hoy rechazo usar el término, pero he tenido que empezar a usarlo regularmente sólo porque me hace la vida más fácil.

Muchos realizadores, especialmente en Filipinas, tienen problemas con la palabra crítico. No tenemos cultura de polémicas sanas en el país, cada intento de resaltar defectos es tomado como un ataque personal. Son pocos los que son capaces de lidiar con ello correctamente. Un cineasta en particular objetó la idea de una publicación que yo iba a editar bajo el nombre Criticine: tenía problema con que se usara la palabra crítico. Una palabra sucia, supongo que debe haber pensado.

El primer impulso de todo buen critico de cine, y en esto creo que debes estar de acuerdo, debe ser el amor. Ser motivado lo suficiente como para querer compartir el afecto por una obra en particular o de narrar sus experiencias para que otros pueda sentir curiosidad. Es por esto que la crítica, la pedagogía, y la curatoría o programación, en un sentido ideal, deben ir de la mano.

La primera crítica que escribí sobre una película filipina fue de Batang West Side, de Lav Díaz. Sabía que me gustaban las películas, había pensado incluso en hacerlas en algún momento, y ciertamente me sentía orgulloso en ser visto por los míos como alguien cuya opinión valía la pena apreciar. Pero aparte de esto, y de la sorpresiva satisfacción de ver mi nombre impreso por primera vez, nunca tuve interés en escribir seriamente críticas de cine.

Batang West Side

No fue el hecho de escribir la crítica de Batang West Side (de la que estuve orgulloso en su minuto, pero que miro con cierta vergüenza por su simpleza hoy) lo que cambió las cosas para mí, sino más bien lo que ocurrió antes y después de escribirla: la absoluta falta de compromiso y de una escritura inteligente que aborde más que la duración del filme (Conrado de Quiros lo intentó, y quizás su actitud fue más importante que el texto en sí mismo). Batang West Side, como sabes, dura 5 horas, y si lees la mayoría de los artículos que menciono (no me atrevo a decir "cuestiono"), esto es casi todo lo que se dice sobre ella. Incluso Jessica Zafra, después de organizar una función de la película a través de su revista de corta duración Flip (y habiendo comisionado un artículo de Lav), publicó crudos chistes sobre el filme en la sección de cartas de esa edición.

Yo estaba en la universidad cuando el filme se estrenó, y en los cinco años que había vivido en Filipinas, lo más cercano que había estado de conectarme con la cultura mediante el cine fue a través de Abril, mayo, junio, una película sobre tres hermanas protagonizada por la entonces popular Alma Concepción, y tal vez a través de SPO1 Don Juan: Da dancing policeman, protagonizada por el gran Leo Martínez. No necesito decirlo, Batang West Side fue un despegue, no sólo en duración, sino que también en estética: su ritmo, la distancia de la cámara con el tema, la duración de las tomas, la construcción del discurso (igualmente sobre el pasado que sobre el presente), y especialmente en su actitud hacia la audiencia, su rechazo a ceder a nuestra inherente necesidad de un final redondo, forzándonos en cambio a sacar nuestras propias conclusiones.

No estaba preparado para Batang West Side. No había oído hablar de Lav Díaz y simplemente asistí a la función porque fue en el marco de Cinemanila, y no todos los días alguien hace una película de esa duración. Yo estaba curioso. La película me atrapó. Especialmente porque fue el primer film que me hizo concretamente pensar en lo que significa ser filipino, sobre los peligros de la migración. Riesgos que –lo pienso por primera vez al tipear esto- mi padre probablemente entendió mejor que nadie. Es una lástima que nunca llegase a ver la película.

A un año del estreno de Batang West Side, varios meses después de haber escrito el artículo, todavía había muy pocos textos sobre el filme. Contacté a Lav y le pregunté si podía entrevistarlo, a lo que él respondió graciosamente. La entrevista duró casi una hora, y le hice todas las preguntas que hubiese esperado de los demás.

Contento con el resultado, que ocupó 12 páginas y fue publicado en la página Indiefilipino.com (que amé tanto, descanse en paz), usé todo el crédito de mi modesto celular de prepago para enviarle mensajes a todos los que estaban interesados en el cine. Casi nadie respondió, por supuesto, pero hubo notas de aprecio en los foros de la página, y me hizo sentir cálido y confundido por dentro.

Había gente que estaba interesada en leer escritura seria sobre cine serio, sólo tenía que ser publicada en un lugar accesible.

Entre más películas veía, en especial películas independientes locales, más quería seguir viendo. Entre más me metía, sentía una mayor responsabilidad, más ganas de hacer algo, compartir lo que me parecía hermoso.

"¿Por qué escribir sobre Juno cuando no he leído nada incisivo sobre la animación de Roxlee?"

Al escribir en inglés, nunca sentí la necesidad de escribir sobre películas extranjeras (no-filipinas), pese a que siempre he sido invitado a hacerlo y principalmente sobre éxitos de Hollywood. Mientras más amo el cine en general, una pasión que ha crecido exponencialmente durante los años, no siento necesidad de ponerme al servicio de lo que no necesita ayuda. El sentimiento ha sido siempre el mismo: ¿Por qué escribir sobre Juno cuando no he leído nada realmente incisivo sobre la gran animación de Roxlee? ¿Para qué escribir sobre Sin lugar para los débiles si existen las encantadoras películas de Antoinette Jadaone esperando ser descubiertas por los lectores? Lo mismo pasó cuando comenté películas semanalmente para The Breakfast Show en Studio 23. Los términos informales del acuerdo era que podía comentar todo lo que quisiera, local o internacional, viejo o nuevo, corto o largo, mientras hubiese imágenes para mostrar. No marcó tendencias de ninguna manera –era un solo segmento en un show para espectadores con trastorno de déficit atencional- pero creo que significó algo para alguna gente: Kris Villarino, el cineasta de Cebu que hizo el corto Binaliw, el grupo de jóvenes emergentes de Davao que comenzaban una serie de talleres de cine que ha crecido con el tiempo; o el caótico arreglo para un capítulo entero sobre cine independiente (antes de que el término se usara) en la Navidad del 2005 que acogió a Raya Martin, Khavn De La Cruz, Mes De Guzman, Roxlee, Lav Diaz, Pam Miras, y a un tímido John Torres hablando acerca de sus cortos en público por primera vez.

Una cosa ha llevado progresivamente a la otra. Y lo que empezó como una simple curiosidad alcanzada con sinceridad, ha derivado en un compromiso.

El cine filipino me ha dado mucho y uno debe pagar las deudas.

Nunca esperé tener la oportunidad de viajar por el cine, especialmente no a costa de los demás pero, lentamente, las oportunidades se han presentado. Viajar es un privilegio, y no uno que me tome ligeramente. En junio del 2004, como un graduado universitario, fui a una conferencia en Singapur. Unos meses después, en base a mis escritos, fui seleccionado para participar en un encuentro entre jóvenes críticos de Europa y Asia. Unos meses después me encontré en Berlín como parte de la prensa de la Berlinale (aunque esto fue sólo parcialmente subsidiado, y fue un préstamo de último minuto de mi hermano en Canadá lo que me permitió ir). Una serie de viajes se han dado, hacia todas partes, desde Singapur hacia Hawai, desde Nueva Dehli hasta París, Rotterdam, Oberhausen y, por supuesto, la preciosa Eslovenia, sirviendo de jurado y dando charlas. Todo el tiempo he mantenido la misma posición: que es importante para la gente escribir sobre sus propios cines y no permitir que otros dicten lo que debe ser importante.

Pero estos pasajes, estos viajes, son caros. Los hoteles son caros. El tiempo es caro. La contaminación causada por los aviones en el cielo, nos pasará la cuenta a la larga. Cuando pones todas estas cosas juntas, se iguala a una inversión: una seria inversión hecha sobre un individuo. ¿Sueno como que me lo estoy tomando muy en serio? Permíteme ponerlo de otra manera: sin la inversión cultural hecha sobre mí, por el trabajo que debo o puedo hacer respecto del cine filipino, nunca te hubiese conocido. Hay mucho que devolver.

No me gusta escribir sobre el Metro Manila Film Festival. No me gustó la primera vez que lo hice en el 2003, ni la segunda ni la tercera vez. Tampoco me gustó cuando, con la ayuda de Erwin Romulo, hicimos una carta exigiendo reformas en el festival con el apoyo de cineastas establecidos (las firmas incluían, entre otros, a Eddie Garcia, Peque Gallaga, Jose Javie Reyes, Erik Matti). No es divertido haber sido definido como un periodista en busca de una "cita" por un cineasta llamado Laurice. No me gustó, pero lo hice porque una parte de mí sinceramente creía que se podían hacer cosas. Una creencia que, por algunos momentos, fue infecciosa, incluso para los que sabiendo que en el fondo nada saldría de todo esto, igual decidieron formar parte. Un amigo en cuyo sofá dormí durante gran parte de esa semana me envió un texto tiempo después, un mensaje que ahora, tres años más tarde, sigue guardado en mi celular:

Hay una línea en Aguila en la que a un secesionista moro le informan que su causa está perdida. Él responde que ganar no importa, sino que hacer lo que uno cree que es correcto. Esa es sabiduría para ti.

Mi querida Nika,

Si ha habido una sola causa de tensión en nuestra relación es debido a esto: la idea de mi compromiso con Filipinas, el fuerte deseo que tengo de vivir y trabajar aquí, y la forma en que, tal vez, tú veas esto como un asunto de prioridades oportunistas. ¿Significa un lugar más que una persona? ¿Significa mi trabajo en Filipinas más que la posibilidad de una vida junto a ti, en algún lugar, cualquier otro? ¿Deberías tú moverte, hacer el sacrificio de mudarte? Y qué dice eso de nosotros, ¿que la escala de nuestro amor pesa más que tu cáliz?

Yo se que has aceptado la idea de mudarte aquí, ojala que el próximo año. Discutimos, pero aún siento la necesidad de hablar un poco más sobre mis razones de por qué quiero que te quedes, al menos por ahora. No pretendo comparar mi afecto por Manila con el tuyo por Eslovenia, sólo explicarte los pensamientos que circulan por mi cabeza, las cosas que siento que debo hacer, cosas que, tal vez, podamos hacer juntos.

Tuyo,
Alexis

ADDENDUM:

-Me gustaría que el Consejo de Desarrollo Cinematográfico de Filipinas entendiera el valor del dinero que administran y considerara gastar sólo cinco de sus 25 millones para ir a París e invertir el resto en festivales jóvenes, y no sólo salir de vacaciones.

-Espero que se apoye a los directores con trabajos ya terminados para que vayan a festivales por el orgullo que esto genera para el país. Pero deseo también se les dé apoyo para que sus películas puedan ser vistas en Filipinas por mayores audiencias.

-Lloro por la pérdida de las películas de Juan Tamad dirigidas por Manuel Conde.

-Lloro por un país que no es capaz de convencer al filipino-americano que posee la única copia de Genghis Kahn, de Conde, en su idioma original, de devolverla o venderla a su país de origen.

-Lloro por las generaciones de filipinos, yo incluido, que no podrá ver Daigdig ng Mga Api, de Gerry De Leon, y en cambio tiene panorámicas de avisos de películas que apreciar por Internet.

-Lamento que los herederos de las copias de Tatlong Taong Walang Diyos de Mario O’Hara y Oro, Plata, Mata de Peque Gallaga, hayan sido tan indiferentes que permitieran que éstas se volvieran sepias.

-Lloro por la apatía de la Unión y la Universidad de Filipinas que conspiraron para que los negativos matrices de tesoros producidos por Bancom se pudrieran en piezas en las que sólo ponen aire condicionado medio día, y dejen las latas abandonadas por años y años.

-Rezo para que un senador o congresista dé el valiente paso de promulgar un decreto para establecer un Archivo de Películas y Sonido Nacional.

-Rezo para que el gobierno de la ciudad, o incluso conglomerados y dueños de teatros, resten 50 centavos o un peso de los tickets en beneficio de la preservación de nuestra herencia audiovisual. Antes ya ha habido altos impuestos sobre los tickets de cine. ¡Llorando fuerte, esto debiera ser fácil!

-Espero que Cinemalaya, que gracias al apoyo de los medios y el gobierno tiene tanto entusiasmo, ponga sus esfuerzos al servicio del cine filipino y no siga intentando empezar una micro-industria.

-Deseo que los cineastas dejen de escuchar a Robbie Tan.

-Deseo que Cinema One, que usualmente produce mejores películas que Cinemalaya, le dé a los realizadores derechos por sus trabajos en vez de estafarlos.

-Deseo que Lav Díaz tenga más presupuesto para elaborar y filmar sus películas.

-Deseo que Raymond Rev haga Makapili y regrese a hacer cortos fantásticos de forma experimental.

-Deseo que Mike De León haga otra película… por favor… la necesitamos.

-Deseo que Roxlee obtenga dinero suficiente para tener tiempo y realizar un largometraje animado.

-Deseo que todos compren una copia de El cine de Manuel Conde, de Nicanor Tiongson y Cesar Hernando.

-Deseo que hayan más libros sobre cine filipino.

-Deseo que se publique una serie de guiones clásicos.

-Desearía que Cinefilipino hubiera distribuido los filmes de Brocka con mayor cuidado y afecto, entregando escrituras sobre el filme o algunos extras, y no los lanzara simplemente para obtener ganancias.

-Desearía que Cinefilipino hubiera estrenado Maalaala Mo Kaya con los carretes en el orden apropiado.

-Deseo que Nestor Torre abra los ojos.

-Deseo que reediten los libros sobre cine filipino de los 70’s y 80’s de la Asociación de Críticos de Cine Manunuri.

-Deseo que los críticos de Manunuri se preocupen realmente del cine hoy en día.

-Deseo que los críticos de Mannunuri comenten películas en vez de solamente entregar premios.

-Desearía que el círculo de críticos jóvenes fuera realmente joven.

-Desearía que los críticos jóvenes fueran realmente críticos

-Deseo que Francis "Oggs" Cruz, Richard Bolisay, y Dodo Dayao consigan un espacio en los periódicos, porque ellos son mucho más interesantes que cualquiera de los que están escribiendo con regularidad allí hoy.

-Deseo que Noel Vera regrese.

-Me gustaría que Hammy Sotto estuviera vivo todavía.

-Me gustaría que los manuscritos de Hammy Sotto fueran publicados.

-Me gustaría que Jo Atienza estuviera todavía en Manila.

-Me gustaría que tuviéramos un Museo del Cine con financiamiento y apoyo total.

-Me gustaría que tuviéramos una Cinemateca.

-Me gustaría que UP Film Center tuviera mejores asientos y mostrara mejores películas.

-Me gustaría que más no-directores de Filipinas pudieran ir a festivales.

-Me gustaría que el Cine fuera un ramo que se enseñara en los colegios.

-Me gustaría que Teddy Co obtuviera el reconocimiento que se merece por su trabajo desinteresado.

-Me gustaría que Teddy Co pudiese escribir más. Sus ideas merecen ser recopiladas.

-Deseo que las cooperativas, cooperen.

-Me gustaría que Khavn De La Cruz pueda hacer su musical EDSA XXX.

-Me gustaría que la producción de Max Santiago pueda realizarse y que sus cortos puedan finalmente llegar a mis manos en DVD (¡Hola, Marla!)

-Deseo que Tad Ermitaño nunca pare de escribir y tocar desde su cueva.

-Deseo que Lourd De Veyra siga escribiendo sobre actores y cine.

-Le deseo éxito a la productora UFO de Raymond Lee.

-Me gustaría que hubiese más películas de regiones y más apoyo para sus directores.

-Me gustaría que todos y cada uno de nosotros pudiesen ver When Timawa Meets Delgado.

-Me gustaría que alguien pudiese bajar los precios que la Movie and Television Review and Classification Board exige para la proyecciones, especialmente para festivales.

-Me gustaría que alguien, cualquiera, pudiera hacer una buena, inteligente y provocadora película sobre la clase alta de Filipinas.

-Me gustaría que a Ketchup Eusebio le dieran más roles principales.

-Me gustaría que Elijah Castillo pueda hacer más películas, pronto.

-Deseo que Cesar Hernando logré hacer el traspaso de Botika, Bituka.

-Lamento que los cineastas no tengan integridad cuando VIVA les ofrece hacer otra película de explotación.

-Deseo que más personas puedan ver Bontoc Eulogy.

-Quisiera que el consejero presidencial para el Entretenimiento no considerara las películas que ellos producen, y si los filmes protagonizados por el primogénito de Mikey Arroyo.

-Desearía que el cine de estrellas parara... sólo parara.

-Deseo que exista una biblioteca fílmica donde la gente pudiese ir y leer libros de cine.

-Deseo que la Metro Manila Film Festival (MMFF) no sea dirigida por las mismas personas que instalaron los urinarios públicos (por muy útiles que sean).

-Deseo que la Autoridad de Desarrollo Metropolitano de Manila (MMDA) no clasificara esos círculos y cajas como arte.

-Deseo que todo trabajo de la MMDA no fuera mejor que todo trabajo de la MMFF.

-Deseo al cine filipino todo el éxito del mundo"

Si quieren leer toda la carta completa pincha aquí



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3 Opinan que:

  1. Mira yo tambien los desconocia, pero la carta es sumamente interesante. La lei de corrido y es imposible despegar la vista. Tiene muchas cosas que merecen la pena una revisión.
    Oye x cierto ami tmb me gusta glee, y como estan llevando los covers. Simplemente me encanta, me divierto como el adolescente q soy :P
    Saludos...

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  2. @ArturO, dejé respuesta en tu sitio! gracias por pasar!.Un abrazo

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  3. Hola, te he dejado un premio en mi blog, saludos. http://bit.ly/8noODX

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