Esta semana se estrenó en Buenos Aires “Fuera de Menú”, una película de Nacho G. Velillacon Javier Cámara, Lola Dueñas, Fernando Tejero y Benjamín Vicuña. Una comedia romántica donde el triángulo amoroso está fuera de todo convencionalismo del género. Maxi (Cámara) es un reconocido cheff que cuenta con un restaurante propio en una de las esquinas de Madrid. Posee un desorientadogrupo de empleados encabezados por su maître y amiga Alex y un alocado ayudante de cocina (Tejero). Su vida parece perfecta y sus objetivos claros: ganar la estrella Michelín; pero el diablo mete la cola y de un día para el otro su entorno va cayendo en picada cuando su ex esposa muere y le deja a los dos críosa los que él apenas conoce; para peor se muda un nuevo vecino (Vicuña) frente a suapartamento y las cosas empiezan a desenvolverse de una manera que no se pueden controlar cuando su amiga Alex cae enamoradísima de él y claro, el vecino, de Maxi.
La comedia, con algún que otro cliché de por medio, se deja disfrutar y está condimentada por unas muy buenas actuaciones, sobretodo de Javier Cámera cuyo personaje se aleja de los consabidos estereotipos exagerados y de Fernando Tejero cuyas desavenencias mentales causan gracia y sorprenden. Escenas previsibles en cualquier otro film, aquí se resuelvan con elegancia y pulcritud, y por sobretodo el argumento, ya visto, se luce gracias a la química existente entre los personajes.
Lo bueno, lo que entretiene, es que el film lejos de decaer a medida que se desenvuelve la trama, crece en situaciones complicadas, en líneas sabrosas y en personajes increíbles. La última media hora, es quizá el eslabón cómico perfecto para cerrar una obra a la que no le faltan toquecillos de emoción, ternura y dramatismo. El argumento es simple, los personajes queribles y creíbles; hasta Vicuña se luce con un correcto deportista popular al que aún le cuesta salir del placard. Una comedia que puede disfrutarse en familia porque no recurre a la vulgaridad ni al exacerbo para hacer reír.
Podría decirse gratuitamente que los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne son la versión belga de los Cohen, dicho por esta tirantez a la que siempre se ven expuestos entre el amor y el odio de los espectadores, y evidentemente “El silencio de Lorna” desde su estreno en Buenos Aires ha sido sometida a lo mismo.
Lorna es una albanesa que se casa, gracias a mafia mediante, con un belga drogadicto de quien la mafia más tarde querrá deshacerse para que Lorna a su vez se case con un ruso por el mismo motivo. Ella y su novio están en plenos preparativos y ahorros para instalar un bar propio por lo que cualquier dinero viene al dedillo. Asique con un ritmo aburrido, sórdido y por momentos trillado, los Dardenne nos tratan de contar sin demasiado entusiasmo las miserias, penas y dilemas morales de un personaje poco creíble.
Arta Dobroshi encarna una Lorna fría que se va suavizando sin demasiadas pretensiones de verosimilitud hacia el final del film, mientras que Jérémie Renier, Claudy,un poco mejor personifica un hombre torturado por las drogas pero que parece hacer hasta lo imposible por rearmarse y ganar el cariño de su falsa esposa en quien parece haberse apoyado.
El argumento en teoría dramático, maneja un clima gélido, mucho más gélido que el carácter belga, con el que es difícil identificarse y meterse en la historia para sacar jugo de las posibles reflexiones al caso. Las condiciones del ser humano, sus miserias, sus circunstancias, sus decisiones buenas o erradas, caen al vació en un film que es de por más pretencioso y artificial.
A pesar de las declaraciones de los directores a Clarín.com cuando decían: “Hace varios años. Cuando estábamos preparando el guión de El hijo conocimos a una chica que nos contó la historia de su hermano, un adicto gravísimo”.(...)Sólo que la historia real fue distinta ya que él nunca aceptó el arreglo”,la obra se abre paso sin ritmo alguno y titubeando entre lo inverosímil y lo insufriblemente real (ya no sé cuántas veces vi en menos de una hora a Lorna colgando su cartera en el perchero y volviéndola a descolgar). Ganadora no obstante, en Cannes '08 como mejor guión (escrito por los mismos hermanos Dardenne) y del Lumiere Award a la mejor película del año, este impersonal testimonio de la vida de una inmigrante me dejó con un sopor como hace tiempo no me dejaba el cine.
Bueno, siguiendo con la tarea de escribir sobre el fascinante mundo del cine, poquito antes de que me invitaran a colaborar en Solo cine clásico, estaba yo preparando Butacas de luz. Este es un espacio donde la protagonista es la fotorgafía, obviamente relacionada con el cine en su idea primordial, pero como todo arte...la libertad se abre camino y hablaremos también de la fotografía en general y hasta quizá nos animemos a postear algún trabajito propio. Hablo en plural porque cuento con la fantástica colaboración de DIALOGUISTA de Diálogos cinéfilos.
Asique los invito a varias cosas:
1. que nos visiten y dejen sus comentarios a ver qué tal pinta. 2. a que si quieren enviar fotografías propias contándonos un poco de ustedes con gustazo nos haremos con un post dedicado al autor!!. 3. a que envíen esas fotos de actores, películas, rockeros, etc que más les guste o que más les llame la atención. 4. a colaborar con publicaciones. Si les encanta la fotografía y les gusta escribir pues están invitados a hacerlo como ahora DIALOGUISTA. Contactando por mail arreglamos todo.
Ahora me despido disculpándome un poco por el abandono de estos días aquí pero arrancamos de nuevo mañana!.
Quedarían asombrados si les contara la cantidad de actores y actrices que se dedican además de al cine, a la fotografía. Hoy decidí hablarles de uno de ellos no solo por la calidad de sus trabajos sino porque además ha publicado libros, de hecho posee una editorial y es uno de los actores más conocidos después de la exitocísima trilogía de "El Señor de los Anillos". Obviamente les hablo de Viggo Mortensen quien representaría al mejor de los hombres del renacimiento pues no solo actúa sino que fotografía, pinta, escribe y hace música...¿qué tal?. Su pasión por este arte de la imagen es legendario, ya en el 2003 participó de la exposición “Un hueco en el sol” realizada en la Fototeca de La Habana, Cuba, la que según el artista le permitió realizar una travesía anhelada desde hacía mucho tiempo: “…salir de mi hogar es siempre una aventura y en La Habana cada día siempre ocurre algo, cosas que no se saben en el mundo y cosas que vemos los fotógrafos porque siempre miramos mucho más”.
Sus trabajos incluyen tanto el color como el blanco y negro, el retrato como el paisaje, la abstracción y la crónica.
Pero la de 2003 no fue su primera exposición pues ya en 1999 contaba con fotografías sólidas que se han conocido en muestras como “Errant Wine” y “Ephemëris”, las que obtuvieron amplia aceptación y excelentes críticas de profesionales. Pero sin duda alguna, “Miyelo” del año 2003, es una de sus propuestas más aclamadas, exhibida en la galería Stephen Cohen de Los Angeles, California, consistía en una serie de fotografías panorámicas acerca de una recreación de la famosa danza india fantasma de Lakota. Estas imágenes tomadas en un solo rollo, aparecían movidas, a modo impresionista como muestrario de un verdadero hecho onírico.La idea de Viggo se basa en que “…nos comunicamos entre nosotros por medio líneas y siluetas, trazos borrosos de lo que realmente vemos y sentimos…” .
Actualmente el actor anda por estos pagos vecinos, Paraguay, como fotógrafo atraído por el trabajo de dos arqueólogos europeos (Max Schmidt y Branislava Susnik). Según informó a los diarios locales, estaría componiendo un libro sobre las investigaciones de estos y declaró que: "El libro incluirá una buena selección de fotos únicas de los pueblos indígenas de la región (del Chaco, en el occidente del país) tomadas por estos reconocidos investigadores europeos".Cuando dicho libro, con sus textos en castellano e inglés, esté listo para ser presentado, lo anunciaremos". Será cuestión de esperar entonces y quién sabe... en un tiempito podríamos disfrutarlo.
Estudia filosofía en la universidad de la Sorbonne y Cinematografía en la École Supérieure Libre d'Études Cinématographiques [ESEC]
En la decada del ’70 obtuvo una beca del gobierno francés y dirijió un corto 'Réalités rares', más tarde se mudaría por poco tiempo a Nueva York, de donde volvería luego del consejo de un amigo. Con su inglés perfeccionado logra entrar al círculo de la publicidad donde obtuvo la posibilidad de ir incorporándose al mundo del cine.
Ganador de varios premios por sus trabajos (European Film Award, Cesar, Oscar, BAFTA, etc) se hizo mundialmente conocido. En Amelie por ejemplo, apuntaba que quiso mantener la idea primordial de la calidez, que luciera casi como lo haría un libro de cuentos.
Otras de sus filmografías incluye: Infamous (2005), Paris Je t’aime y Across de Universe en el mismo año; y actualmente disfrutaremos de su dirección fotográfica en Harry Potter y el misterio del príncipe (2009).
Como director en sí cuenta con títulos como Réalités rares, Le grand cirque (1989) y Paso Doble (2006)
Una biografía cortita para conocer a un gran realizador.
Quisiera agradecer enormemente a Sean Bauer de Cristopher Nolan's fans por el honor de dejarme participar en su nuevo sitio Solo cine clásico junto a Gine de Project Mayhem. El blog, apenitas inaugurado esta semana es un derroche de talento. Las primeras publicaciones son de lujo y me voy a tener que preparar para ponerme a nivel!. Estoy entusiasmada porque el cine clásico siempre me ha fascinado pero es una gran deuda aún en mi vida. Asique qué mejor que aprender haciendo!. Asi que reitero mis gracias y aprestense en visitar el blog sin dudar. Como Gine, entonces tomo prestada la foto para establecer de ahora en más el link a esta maravilla.
Este año han decidido, con muy buen tino, sacar directamente en DVD S. Darko, la historia de Samantha, la hermana menor de Donnie Darko. Para aquellos que no conozcan este film les comento que deberían verlo porque es un film de culto, de esos que muchos odian pero que maneja conceptos muy complejos. De hecho cuando la vi me pareció un tanto lenta pero claro, al llegar el final, todo cierra, todo se responde y uno queda altamente satisfecho y complacido. Las segundas partes no suelen ser buenas, salvo contados casos, pero cuando encima les cambian director y guionista, es un acto kamikaze. Y en este sentido S. Darko cae al vacío a una velocidad desmesurada. No sé siquiera si vale la pena dedicarle un post, así de mala es. Tiene incongruencias tan grandes que sentaría a su director Chris Fisher o mejor aun a su guionista Nathan Atkins y les preguntaría si vieron Donnie Darko porque además ni siquiera la protagonista neta es la pobrecita Samantha, que en eso sí los aplaudo consiguieron a la misma actriz para el papel 7 años después Daveigh Chase, ahora toda una adolescente de 17 años. Llena de clichés, de hilos argumentales que nunca más se resuelven, personajes que no se terminan de decidir a revelarnos quiénes son o si lo hacen no muestran antecedentes del porqué en la historia. Es decir rejuntaron todo lo que les pareció raro, le dieron un toque de Bevery Hills 90210 con un par de actores atractivos como Ed Westwick y Jackson Rathbone (uno de los carapálidas de Crepúsculo) y obviamente las dos niñas protagonistas que no paran de mostrar sus atributos estéticos. De hecho el film comienza casi como un verdadero videoclip. Si alguien la ve y la entiende muero por leer ese post, pero en lo que me concierne le digo que no es un film que le haga honor al anterior. Un rotundo desastre.
Para los que me conozcan, personalmente o por La Cinerata, verán que tengo a Amelie por todas partes. No puedo evitarlo porque es una película que me marcó, me llegó en el momento justo y me revolvió el cerebro hasta dejarme así de patitiesa. Por eso, como no podía ser de otra manera mi encabezado y primer post también tienen que ver con esta obra maestra de Jean-Pierre Jeunet. En esa especie de logo del encabezado elegí justamente dos escenas relevantísimas para hablar sobre fotografía. En una la pobre Amelie obtiene una cámara de fotos que un vecino luego le hace creer que causa catástrofes y accidentes. Ahí yace un concepto genial de este arte maravilloso: las fotos son energía, son vida captada, son un instante mágico que puede actuar en nuestra realidad porque son un pedacito de ella. En la otra ,el famoso enano de Jardín del padre, "que ha decidido marchar para conocer el mundo" y el recibir sus fotos del exterior de apoco convence al padre, hombre solitario y retraído, de hacer lo mismo.Otra vez la fotografía manda a actuar, produce efectos mágicos.
Y por último aquí rescato una serie de planos cenitales, picados y contrapicados geniales del film con una pequeña leyenda. Para disfrutar mejor de ellas, les recomiendo darse una pasadita para el blog de Dialoguista quien posteó una maravilla con respecto al picado y contrapicado.
La captura anterior y esta manifiestan el sentido altamente plástico, muy relacionado con la pintura, que tiene este film.
La escena de la suicida que se tira desde la catedral, apenitas perseptible como un punto negro en el cielo.
Y la velocidad en que va cayendo sobre la pobre madre de Amelie no da tiempo de registrar gestos. El movimiento lo es todo.
La escena más maravillosa del film es cuando ella ayuda al ciego a cruzar la calle y lo acompaña hasta esta boca de subte no sin antes describirle todo cuanto ve por el camino. Se transforma en sus ojos y el hombre queda mirando hacia el cielo y se ilumina. Lo ha visitado un ángel.
Y el álbum más fenomenal, ya quisiera tener uno yo así. Lleno de seres extraños que quizá jamás cruzaremos nuevamente y que por alguna circunstancia se han desecho de un pedazo de sí mismos. El pelado de la parte posterior es el ser enigmático de la película. ¿Por qué aparece su foto en cada cabina de estación? ¿es un loco inconforme con su imagen? o ¿es un fantasma? La dirección de fotografía de este film estuvo a cargo de Bruno Delbonnel de quien nos ocuparemos en un post venidero.
Dibujos animados, animación, stop motion, cuento son palabras que se relacionan usualmente con el público infantil aunque no siempre es así. Hace ya un tiempo que los realizadores de animación (y sobretodo animación 3D) han tratado en sus Films de plantear obras disfrutables para todas las edades. Digo esto y no puedo dejar de pensar sobretodo en Madagascar 2 con sus incontables guiños irónicos a circunstancias que a los peques seguramente se les escapan.
Cuando vi, años más tarde de suestreno, El extraño mundo de Jack, lo hice sola porque dudé mucho en verla delante de mi hija; Mr. Burton y Mr. Selick presentaban un mundo aterrador para cualquier criatura, la mera existencia de tan sombrías criaturas, aunque suavizadas por la presencia de la música, dejaba en claro que no era para niños. Pero una tarde volvía del trabajo y mi pequeña que contaba apenitas 3 años y medio estaba fascinadísima con este film, solita había encontrado la caja, le llamó la atención los dibujos y la puso; su tía no prestó atención a qué ponía porque eran “dibujitos”. Lo debe haber visto ya tantas veces que me sé de memoria las canciones, por lo tanto desde queCoraline se estrenó (aquí en Argentina hace más de mes y medio ya) yo sabía que sin problemas y a pesar de lo que decían muchos, podría verla con mi hija que ahora cuenta con 5 años. Y no me equivoqué aun cuando la vimos en idioma original y tenía que ir leyéndole.
Coraline, basado en un cuento de Neil Gaiman, es una película de esas cuya técnica de filmación hace venerable porque el stop motion requiere una inmensidad de paciencia y puntillosidad. Aquí Henry Selick, quien había dirigido ya el extraño mundo de Jack e increíblemente el bodrio sideral de Monkeyborne vuelve a arremeter con una historia obscura y tenebrosa, escenarios frikies y personajes perturbadores. Y con esto estoy dejando en claro que los padres deben apelar antes de meter de cabeza a sus niños en el visionado de Coraline, a su conocimiento con respecto a los gustos de sus hijos. Mi hija la vio conmigo y yo sabía que le gustaría y no obstante no perdí ojo de sus reacciones porque al menor indicio de posibles pesadillas nos íbamos.
El argumento desde la superficie nos relata la vida de una niña de 10-11 años (en la voz de Dakota Fanning) que se ha mudado recién a una especie de casa enorme y rosa donde viven otros inquilinos. Sus padres viven trabajando frente a la computadora por lo cual no le prestan mucha atención mientras trabajan. Ella se aburre y comienza a investigar la casona descubriendo una pequeña puerta que la llevará a otro universo de cosas donde por ejemplo sus padres son bondadosísimos, atentos y divertidos. Mamá (Teri Hatcher) sabe cocinar y todo. Pero hay un detallito, todos en ese universo tienen botones por ojos y quien quiera permanecer allí disfrutando de las veleidades de una vida perfecta deberá someterse a ese ritual de cocerse botones en los ojos.
El film, un deleite visual y colorido, lo que lo despega un poco de Jack estéticamente y con una banda de sonido correcta (la música aquí no tiene el protagonismo de la otra) no deja de contarnos entre líneas muchas de las cosas que nos contaron las historias infantiles de antaño que en sus orígenes fueron aterradoras y se fueron suavisando con la oralidad: recuerden que la sirenita se convierte en espuma de mar, caperucita y su abuela sucumben al lobo (el leñador aparece muuucho después) y Hansel y Gretel jamás logran volver a casa porque son devorados por la bruja. O sea que eso de alejarse de casa trae sus consecuencias y la perfección no existe. Las relaciones tienen sus pros y contras y nadie puede amarnos incondicionalmente sin exigencias de por medio. Claro, muchos dirán que esto es como hacer psicología barata pero no; el film se disfruta y se reflexiona. Muchos niños fantasean con las mismas cosas que fantasea la protagonista y los temores que se manifiestan en el hilo argumental, también.
Coraline tiene un inconveniente y es que hay ciertos agujeros en la historia que no me convencen. Son detalles que se dan por sobreentendidos pero no cierran del todo, obscuridades que no tienen que ver con el escenario o los personajes sino con la historia. Y no puedo dar ejemplos sin plantear Spoilers, cosa que odio.
Admirable esta capacidad que tiene H. Selick de transformar la visión de seres negativos en positivos, aunque bueno quizá eso está más bien en manos del autor y no del director, pero el gato negro siempre ha sido figura de desgracia y malos augurios y aquí ( en la voz de uno de los actores más remadores, Keith David) de apoco se nos va convirtiendo en merecedor de nuestra confianza y elemento clave de muchas resoluciones.
En conclusión, Coraline no es estrictamente una película infantil aunque no por ello la negaría rotundamente para ellos, a veces vemos el noticiero en su presencia y es más perturbador que este film. Es indudablemente una genialidad más de esta maravillosa técnica que debo advertir a mí me fascina. No obstante hay particularidades del argumento que me parecen un pilín débiles pero no por ello la desmerece ni la mancha.
Aclaración: he decidido cambiar lo de la evaluación por estrellitas a nota de 1 a 10 (redonda sin decimales ni nada) para poder ir completando mi grilla de cineranking deXavier Vidal.
Valoración: 9/10
GOOD fue escrita alrededor de 1981 como obra de teatro por C.P Taylor, ahora en el 2009 nos llega la versión cinematográfica en una adaptación de John Wrathall y dirigida por el brasilero Vicente Amorim a quien más de uno conocerá seguramente por “El camino de las nubes”. Estrenada reciencito en España y esperada para fines de año seguramente aquí en Argentina, este film cuyo marco es más que conocido en la pantalla grande se eleva por sobre un hecho histórico a la generalidad del ser humano, su naturaleza y sus circunstancias. Viggo Mortensen, genial en su papel a pesar de lo que hayan dicho ciertos críticos en diarios americanos, personifica a John Halder, un profesor universitario de literatura que cierta vez ha escrito una novela donde subyacía latente la idea de la eutanasia como una forma de compasión y ahora en 1933 es convocado por el régimen Nazi para escribir un ensayo al respecto. Claro, lo que Halder no ve primero por ingenuidad y luego por completa ceguera e ignorancia, es que detrás de todo se haya una publicidad para el régimen. De ahí en más su vida cambia no sólo porque de cierta manera comienza a escalar dentro de la SS sino porque además su vida conyugal y cotidiana (la cual nos muestra porqué el título de la obra entre otras tantas cosas) que era un tremendo caos pesadillesco se “aliviana” por decirlo de alguna manera con la llegada de Anne, su futura nueva esposa. La película podría ser otra más dentro de la vasta filmografía acerca del holocausto, los nazis y el genocidio, pero si bien no está filmada grandilocuentemente, su focalización está en un hombre que podríamos haber sido cualquiera dentro de sus circunstancias. Un hombre, aún el más “intelectual”, puede vivir evadiendo primero por bonanza y luego por conveniencia la realidad más criminal y cruel. El argumento tiene un revés personal dentro de la vida de Halder que bueno, muchas reseñas quizá lo hayan comentado, pero yo quisiera dejárselas en suspenso porque hace al sabor del último cuarto de hora donde la desesperación del protagonista por haber tomado las decisiones incorrectas o mejor dicho en forma tardía terminan por abrumarlo. La traición, las indecisiones, las angustias y presiones por el actuar o no, la tirantez entre lo que se debe y lo que se puede son parte de esta genialidad. Estrenada en el festival de Toronto, Good es una elevada reflexión acerca del hombre y sus acciones. Viggo no defrauda en absoluto y Jason Isaacs en la piel de su amigo Maurice acompaña impecablemente. Altamente recomendable.
Marlon es un joven colombiano, de familia de clase media, trabajadora, típicamente latina donde el padre procura que nada falte y donde el sacrificio impone ciertas metas: Marlon irá a la universidad cuando termine sus estudios. Pero este muchacho está enamorado de Reina, una niña de 17 años cuyo único sueño es irse como muchos en busca del sueño americano. Tiene una tía en Nueva York y de a poco seduce a su novio con la idea de emigrar.
Todo el viaje lo dejan en manos de “Paraíso Travel” una agencia encargada de los detalles de traslados para todos los que buscan dejar sus últimos ahorros y esperanzas en la posibilidad de un futuro mejor.
Dirigida por Simón Brand y basada en la novela homónima de 2002de Jorge Franco Ramos, el film sin intencionalismos políticos de ningún tipo, nos lleva por los caminos crueles de quienes ilegalmente buscan mejores tierras donde asentarse.los negociados instalados a este respecto, la ingenuidad del desesperado, la adaptación a lo extraño y la solidaridad de quienes han pasado por lo mismo.
Perdido en la gran manzana Marlon comenzará la búsqueda de Reina, su novia, enfrentará el tener que sobrevivir mientras tanto en una ciudad inmensa y poco a poco irá madurando y cambiando muchas concepciones que traía consigo.
Este film del 2008 que rompió la taquilla colombiana desplazando incluso películas de la meca estrenadas por el mismo entonces, ganadora de unos cuantos premios latinoamericanos y europeos y con un reparto excepcional: como muestra baste Margarita Rosa de Francisco en su papel de alcohólica y
John Leguizamo quien además contribuyó en la producción del film, esta obra es un lujo de visionar. Excelente fotografía, prolijidad en las imágenes, franqueza brutal a la hora de mostrar los pesares degradantes y hasta mortales de los que emigran, correcta banda sonora.La narración es fluída, dinámica, in media res donde a través de los flashbacks rearmamos la historia y sus orígenes.
Se aprende tras verla que como dice el dicho no todo lo que brilla es oro, que hay que tener cuidado con lo que se desea porque podría cumplirse; pero por sobretodo y ante todo que no hay lug
Alexandra de de la tinta a la luz , blog que como siempre digo conjuga las dos pasiones de mi vida: la literatura y el cine, me ha concedido por segunda vez el placer de acordarse de mí a través de un meme. Uno muy divertido por cierto porque nos induce a no solamente conocernos por nuestros gustos cinéfilos sino además por esas pequeñas cositas de la vida que nos identifican.
La reglas son las siguientes:
1. Debo mencionar quién me envía el meme. (hecho)
2. Escribir 7 cosas raras o especiales que me definen.
3. Nombrar otros 7 bloggeros a quien "memear"(?). Y advierto que los primeros los elegí porque ante la seriedad y profundidad de sus blogs muero por conocer esas "rarezas" o cosas que los identifican.
Ahora va mi lista que espero no provoque susto sino más bien risa y me humanice un poco y los 7 nombres elegidos.
1. Más que rareza es una obsesión cual Nicholson en "Mejor Imposible" pero no puedo irme a dormir si no chequeo que las puertas estén con llave y traba y las ventanas cerradas.
2. Si me cuentan historias de fantasmas, milagros o aparecidos muy dentro mío no las creo demasiado siempre trato de buscarle el lado racional y lógico de la situación sin embargo no me gusta comprar cosas usadas (especialmente ropa o accesorios) porque inmediatamente pienso en la "energía" desconocida que viene con eso. (absurdo pero en fin).
3. Usualmente soy hiper tolerante, paciente, la paz ante todo; pero ante la violencia o la agresión me descoloco y me pongo verde, la ropa se me desgarra y salto a la yugular de quien sea. Siempre termino soltando esas frases de las que luego uno se arrepiente de disparar tan certeramente.
4. Toda mi vida adoré los caballos, las películas de vaqueros o del estilo Oceanos de Fuego, pero la unica vez que subi a un caballo padecí enormemente todo el trayecto deseando bajarme de una vez por todas y ahora no sería capaz aunque adoraría perderle el miedo sobretodo a la altura del animal! jajajajjajjaa.
5. No importa a qué entre a una librería, siempre me termino enamorando de un lápiz, cuadernito, sellito, etc... y siempre me autoconvenzo de que eran necesarias.
6. Siempre comienzo el gimnasio y no duro más de mes o mes y medio también con automentiras sobre horarios, tareas y demás que me impiden seguir llendo.
7. La última y más tremendamente estúpida: soy fóbica a las vacas, lo cual viviendo en Argentina aún es más ridículo pero no puedo evitarlo.
Butacas de luz nace ante la inquietud de hablar sobre fotografía. Y si bien la protagonista es la fotografía en relación al cine, no quitamos la posibilidad de hablar sobre la fotografía en general y hasta porqué no, compartir algunas de nuestra autoría. Aquí encontrarás artículos sobre locaciones de films, técnicas de fotografía aplicadas en cine, biografías de fotógrafos, etc.
Los que aquí escribimos somos:
Pabela, argentina, administradora del blog y apasionada de este arte tanto como del cine. También administra La Cinerata.
Dialoguista, argentina, colaboradora activa y también administradora de Diálogos Cinéfilos.
Como fuera descripta por Los Angeles Times, Taking Chance, es una película epílogo de cualquier otro film que hayamos visto sobre la guerra. Basado en hechos reales, Kevin Bacon personifica al Teniente coronel Michael Strobl quien se ofrece a custodiar el cuerpo de un soldado de apenas 19 años caído en Irak hasta su ciudad natal donde será enterrado. El film de una sensibilidad incondicional y una fotografía deslumbrante, no narra más que el trayecto de ese viaje y las reacciones que provoca en la sociedad norteamericana presenciar una de las tantas bajas de una guerra interminable. Sin intencionalismo político alguno (aunque podrían leerse ciertos guiños simbólicos hacia la absurdidad de la guerra en sí) ni patriotismos exagerados, el productor Ross Katz (María Antonieta, Perdidos en Tokio), se adentra ahora como director en la descripción metódica y emocional de una ceremonia de honor militar difícil de comprender quizá para sociedades como la nuestra donde cualquier uniforme connota más miedo que orgullo. Emotiva, creada por HBO para la pantalla chica y nominada para unos cuantos premios, entre ellos a la mejor dirección en el Grand Jury Prize, esta elegía inmaculada transforma y emociona a niveles inimaginables. Nos trasporta como testigos a una sociedad asolada por una guerra lejana que solo se manifiesta cercana con la muerte. Nos conduce por el doloroso proceso de la pérdida; y como al propio protagonista, aun sin conocer a Chance, sufrimos junto a familia y amigos por igual. Imposible no llorar, no cautivarse por las imágenes sin golpes bajos, por la agonía de cualquiera que cruce con la muerte y sus desatinos.
Tomado el argumento del verdadero diario de viaje de Strobl, quien tuvo a su pesar haber optado por quedarse en casa antes que ir a pelear, esta obra maestra dice mucho más de lo que muestra y se encarga mediante los detalles sencillos de engrandecer a los héroes. Los objetos del soldado caído se transforman en elementos de su eterna presencia, un tesoro que involucra su devenir en recuerdo.
La mejor frase de la película está dada por un ex veterano de Corea: “Quiere estar con su familia todos las noches, ¿cree tener que justificarlo? (…) Usted trajo a Chance a casa. Usted es ahora su testigo. Sin un testigo ellos simplemente desaparecen”.