sábado, 6 de noviembre de 2010


Título orginal: Planet of the Apes
Año: 1968
Dirección: Francklin J. Schaffner
País: EE.UU
Interpretes: Charlton Heston, Roddy McDowall, Kim Hunter, Maurice Evans y otros.
Duración: 112 min.
Página: 484.

Antes de hablar del film quería comentarles que según constaba en la lista de sugerencias tendríamos que estar hablando de Viaje a la Luna; pero quería aprovechar este artículo que escribí para la revista de Escritor de oficio editada por Jaime Gonzalo Cordero quien gentilmente accedió a que publicara esta reseña-análisis del film. Este artículo lo escribí también ayudada por la lectura que hice de otros sitios sobre la obra y recomiendo sobretodo el especial que hizo de toda la saga nuestro amigo bloggero Dr. Quatermass llamada Sagas Simias. Y como aclarara el Doc, yo también tomaré en cuenta que pocos no han visto el film asique ojo con posibles spoilers.

El planeta de los simios: una distopía hecha clásico.


Siempre es difícil asomarse a la crítica de un film cuando este está basado en una obra literaria. Es difícil porque aun cuando son dos formas narrativas distintas, caer en la comparación es inevitable. Pero en este caso hablar de la obra de Pierre Boulle, publicada por primera vez en 1963 y del film homónimo de Franklin J. Schaffner de 1968 es hablar gratamente de la misma esencia. Aun cuando hay ciertas diferencias, los guionistas Michael Wilson y Rod Serling supieron adaptar de manera exitosa una historia profunda que derivó en un éxito rotundo con sagas, remakes, merchandising de todo tipo y serie televisiva de por medio. Hoy El planeta de los simios es un referente cinematográfico indiscutible que pocos cinéfilos habrán dejado como deuda.
¿Pero a qué podríamos referirnos como la causa de su éxito? Más allá de ser uno de los films que para la época de su estreno contaba con un reparto importante como Charlton Heston, Roddy McDowell y Maurice Evans, por ejemplo; su final fue uno de los más sorprendentes por aquel entonces, provocando en el espectador la magia de la sorpresa comparable a la que años después, en 1999, Night Shyamalan lograría con Sexto sentido. Pero no dejemos a estas dos meras causas la grandeza de la película ya que su contenido es digno de un análisis que muchos ya han hecho yendo desde lo ecológico hasta lo político y religioso.
La historia funciona como una distopía, es decir, una antiutopía donde todos los ideales de sociedad se ven alterados de tal manera que tiene efectos negativos y hasta apocalípticos. En esta historia tres astronautas han llegado tras un accidente a un planeta donde los simios han edificado una sociedad como podría ser la nuestra pero tienen sometidos a los humanos, humanos que no hablan, que se comportan como animales y que además son usados en experimentos científicos. Superficialmente muchos han visto en esta realidad invertida una áspera crítica ecologista sobre el maltrato animal; otros, una clara alegoría a las tiranías políticas. Pero indudablemente en las palabras iniciales que pronuncia Taylor al comienzo del film:No puedo evitar pensar que en algún lugar del Universo hay algo mejor que el hombre.”, hallamos claramente la clave de todo el asunto: ¿qué es el hombre como tal?, ¿de qué es capaz? Un planteamiento que no es nuevo dentro del género de la Ciencia- ficción pero que no por ello le resta valor. Partiendo de una reflexión general como es la de tratar de definir al ser humano, se lleva a innumerables reflexiones acerca de todo lo que sus actos significan.
El lenguaje es otra de las cosas que juegan un valor fundamental en esta historia. En la obra literaria los simios hablaban un idioma que el protagonista no comprendía y que tardó largo tiempo en adquirir. En el film, este detalle se elude pero Taylor es herido en la garganta en su primer encuentro con los simios y por eso no puede comunicarse con ellos. Una vez recuperado es cuando el film adquiere un sabor distinto. Entran en juego diálogos donde la ciencia y el conocimiento tienen un protagonismo central, donde la pelea entre teorías nuevas y viejas acerca del hombre son planteadas con juicios de valor críticos. El film va formando en la mente del espectador un mapa que alude con guiños irónicos a muchos de los conceptos que el hombre se fue planteando en su historia. En la figura de Cornelius, por ejemplo, podemos ver aludida la de Darwin durante la escena del interrogatorio frente al ministerio de ciencia. El lenguaje adquiere aun más importancia cuando los protagonistas están ante las pruebas físicas halladas en una cueva de la zona prohibida, una muñeca es capaz de hablar y Taylor increpa al Dr. Zaius a explicar el porqué los antepasados crearían una muñeca capaz de emitir la palabra si los hombres nunca pudieron hablar. Es entonces cuando la verdad fatal está a punto de revelarse, el Dr. Zaius da la respuesta necesaria para entender la tan sorpresiva escena final: “Tiene razón. Siempre supe sobre el hombre. Por la evidencia, creo que su sabiduría camina de la mano con su idiotez. Sus emociones reglan su cerebro. Es una criatura belicosa por naturaleza que da batalla a todo lo que lo rodea, inclusive a sí mismo”. Deja que el protagonista se vaya libremente para comprobar la terrible realidad, no ha viajado a un planeta extraño sino que ha viajado en el tiempo, a un futuro donde la humanidad ha desaparecido como él la conociera. El hombre ha peleado, ha sometido, ha destruido y finalmente ha vuelto todo a empezar, pero con la diferencia de que ahora quizá con la evidencia a mano ha surgido en el Homo Sapiens la capacidad de discernir cómo habrá de ser ahora las cosas. Dr. Zaius no es en definitiva el malo de la película, es el que gracias a las pruebas sabe que el hombre como tal es un animal peligroso y por ello debe permanecer sometido y sobretodo imposibilitado de comunicarse.
Muchos han porfiado que el film deja de lado la esencia de la obra de Boulle, su estilo irónico y ásperamente crítico en pos de la acción. Han catalogado la película como una más dentro del género. Lo cierto es que, como dijéramos, es casi imposible plasmar de la misma manera dos formatos narrativos distintos y así, el film de Schaffner logra su cometido, impacta e invita a la reflexión. No olvidemos además que la película fue rodada en el punto álgido de la Guerra Fría donde la amenaza de un conflicto mundial era un temor generalizado. La mirada extremadamente negativa sobre la naturaleza humana hace del film un grito de alerta que ya el propio protagonista hace en el final: “¡Maniáticos! ¡Lo lograron, destruyeron todo, los condeno al infierno malditos sean!”.
Para terminar, decir que los films posteriores que completan la saga: Regreso al planeta de los simios, Escape del planeta de los simios, La rebelión de los simios y Batalla por el planeta de los simios, todas con apenas un año de diferencia, completan de manera digna e interesante todos los planteamientos que alguna vez hallan surgido de la naturaleza del ser humano. Algo que posiblemente ni el propio Boulle o Schaffner hubiera podido imaginar.


Vale la pena su inclusión en el libro?: Por supuesto, tajantemente. No solo por todo lo que destacamos antes, sino porque supuso en su época una superproducción increíble muy bien hecha desterrando los miedos que tenía el estudio de ver personajes vestidos de monos. Algo que como el libro destaca también aplacó John Chambers con un magnífico trabajo de maquillaje.






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ESCRITO POR Pabela

Creadora, fundadora y líder de este templo. Amante de la literatura, la fotografía, la música y desde luego el cine. Síguela @pabela

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  1. Pabela:

    Voy a expresar en público lo que ya te comuniqué en privado cuando me entregaste este artículo, en el sentido de que se trata de una crítica con unos ojos que son algo más que los de una simple espectadora. Excelente análisis para una película que bien lo merece. Gracias por tu trabajo.

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  2. Siempre he visto esta película (que me encanta) como un negativo de una fotografía de la evolución del hombre. Una oportunidad para el resto de las especies.
    Además, el ser humano no da ninguna lástima: el protagonista (Heston) no es mejor que cualquiera de los gorilas; y el final lo dice todo.
    Amarga y ácida hasta escocer, totalmente actual. Magnífica.
    Saludos!

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  3. Hola, Pabela, veo cambios "radicales" en tu blog. Enhorabuena por las mejoras...

    He vuelto a ver hace sólo unas semanas "El planeta de los simios" (ésta, claro, no la de Tim Burton)y me sigue maravillando. En el cine de ciencia ficción hay un antes y un después de la película de Schaffner. Y tiene el final más sorprendente e impactante de la historia del cine. Si no has visto la película y no sabes la historia.

    Repito, enhorabuena por tus arreglos.

    Un cordial saludo

    Scotty.

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  4. Jaime, gracias por tus palabras! siempre tan atento! Es que la peli bien vale un análisis.
    Ethan, qué interesante eso del negativo de la evolución del hombre, es que realmente sintetiza muy bien lo que es el film.Y eso cierto que el personaje "humano" tampoco deja mucha compasión posible.
    Scottie, qué alegría tenerte por aquí nuevamente. jaja sí, el sitio ha cambiado un poco. No hace mucho cambié la plantilla para poder festejar los dos años que estamos por cumplir.

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