Camino
España, 2008. 143’.
Dirección y
guión: Javier Fesser
Intérpretes: Nerea Camacho, Carmen Elías, Mariano Venancio, Manuela Vellés.
Casi
una experiencia religiosa
Camino cuenta la historia de una niña, cuya vitalidad se ve
truncada por una grave enfermedad, pero sobre todo por un entorno religioso
asfixiante.
Para realizar Camino, El director
español Javier Fesser tomó como punto de partida la historia verídica de Alexia
González Barros, la hija menor de una familia perteneciente al Opus Dei, que
falleció en 1985 a los 14 años de edad, y que actualmente está en proceso de
canonización.
El
realizador al dedicarle la película a Alexia suscito una gran polémica,
especialmente con los familiares de la joven ya que no creen que la película
refleje lo que ella paso. Así, han escrito una carta abierta en respuesta a Camino y en ella expresan declaraciones como
la siguiente: “El director
Javier Fesser en una de sus cartas escribe que “a vuestra hermana Alexia le
gustaría” la película, ¿cómo puede sostener eso cuando la retrata ridículamente
a ella misma y a quienes ella más quiso: sus padres y su única hermana; y se
burla de Dios y de aquello en lo que creía?”. Uno de los hermanos de Alexia ha
afirmado que los aplausos que se ven en la película al morir la niña son
enteramente ficcionales. Según el propio Fesser, Camino está basada no sólo en el caso
de Alexia, sino también en otros casos reales. La Oficina de Información del
Opus Dei también dio su opinión publicando una nota en la que afirma que la
película ofrece una visión del Opus Dei “muy alejada de la realidad que
deforma temas esenciales como las actitudes y sentimientos que mueven a quienes
forman parte de esta realidad de la Iglesia”. Fesser
tiene"la absoluta convicción de que nada de lo mostrado debería
disgustar al Opus Dei, y si así fuera no sería por culpa de esta película",
la única crítica posible a la organización desde su punto de vista es que "considere haber encontrado la
verdad y se empeñe en venderla".
"He
mostrado argumentos de todas las posturas ya que mi opinión al respecto no
interesa a nadie ni me interesa a mí mismo como autor", asegura el director, que en Camino muestra cierto "aprovechamiento de un dolor
que no se puede reparar y que no es provocado, pero que utiliza para otro tipo
intereses. No corresponde a la película decir si esos intereses son saludables
o no".
En Camino no hay "crítica ni burla",
asevera el director, quien comprende que "cuando
se ve el dolor como algo redentor, algo que te hace sentir privilegiado, es
fácil encontrar la parte sobrenatural en ello, aunque la grandeza de Camino
esté en su naturalidad a la hora de enfrentar la muerte".
El
libro sobre la niña que llevo al director a interesarse por su historia no fue Alexia (escrito por el capellán de la
Clínica Universitaria de Navarra) sino el de María Victoria Molins; el cual se
escribió antes de iniciarse el proceso de beatificación y de despertar el interés
del Opus Dei en el caso.
Pero cuando a Fesser lo acusan de
estereotipar al Opus y convertir a sus miembros en seres monstruosos, él
contesta mostrándoles a sus críticos fragmentos de la biografía de Alexia que
no usó en la película. Por ejemplo: “Tres
días antes de morir, sumida en un dolor de cabeza insoportable, se le obstruye
la garganta y el médico de guardia de la Clínica Universitaria de Pamplona
acude a la habitación. Esta es la conversación: ‘Lo estás pasando mal, ¿verdad
Alexia?’. ‘Sí, doctor.’ ‘Ofrécelo por el Papa’”. O: “En la habitación, cuando el dolor
es intenso o el malestar mayor, su madre dice despacio en voz alta una oración,
que es el punto 208 del libro Camino: ‘Bendito sea el dolor, amado sea el
dolor, santificado sea el dolor. ¡Glorificado sea el dolor!’”.
La
eterna dicotomía entre fe y razón sustenta esta cinta, en la que el director de El milagro de P. Tinto intercala un ambiente familiar sobrio
y marcado por la educación religiosa con el reducto onírico en el que se
refugia la joven protagonista, encarnada por la increíble Nerea Camacho, la
escogida por Fesser entre una selección de más de 500 aspirantes.
Una
ambición visual hecha de "múltiples
e inconscientes referentes estéticos" es
el instrumento escogido por Fesser para crear este mundo de los sueños con el
que representar "cómo una
niña puede enfrentarse a sentimientos complejos sin la madurez necesaria y, en
este caso concreto, sin la libertad moral para expresarlos".
En
la película se muestra, según palabras del director, "de un modo explícito y
directo el contraste entre la salud del cuerpo y la salud del alma".
El
título de la película no es para nada casual ya que Camino es el nombre que
pertenece al libro de referencia para los seguidores del Opus Dei que escribió
su fundador José María Escrivá de Balaguer en 1939.
La película tiene un pie en la
más descarnada realidad (los primeros e impresionantes planos de las
operaciones, el retrato de la rutina aniquiladora de la casa en la que vive la
hermana mayor de Camino, el sufrimiento de una madre, la rebeldía nunca manifestada de
un padre) y otro en la fabulación extrema (encuentros familiares en una idílica
playa, charlas con Mr. Meebles, persecuciones de un ángel guardián aterrador,
sueños de cenicienta). Los fragmentos oníricos de Camino permiten oxigenar el clima
intensamente dramático de la historia.
Camino
está enamorada de Jesús, el primo de su mejor amiga y el perfecto príncipe para
un clásico cuento de amor.
Camino se vincula con dos películas recientes: La decisión más difícil y Desde
mi cielo, ya que en ellas se cuenta la historia de jovencitas
descubriendo el amor y enfrentándose a la muerte y que tienen su propio mundo
funcionando.
En
las dos horas y media que dura el film es inevitable que se experimenten
sentimientos cruzados y que no aparezcan nudos en la garganta; pero a pesar de
todo esto y de que algunas de las críticas y vueltas de tuerca que utiliza
resulten un poco exageradas, es una historia que plantea una visión y que por
lo mismo invita a pensar y a discutir.

Cuando has tenido que pelear con los del opus, nada te parece exagerado.
ResponderEliminarA mi me pareció en exceso manipuladora. Le reconozco algunos meritos, por ejemplo la actriz que interpreta a Camino está bien, y el aspecto técnico muy cuidado, pero no me convenció en lo absoluto.
ResponderEliminarSaludos.